LO QUE LE SUENA AL RIO NO SON LAS PIEDRAS

LO QUE LE SUENA AL RÍO NO SON LAS PIEDRAS.

Sobre Alberto Baraya y El Río.

 

En una de las salas temporales del Museo del Banco de la república se  presentaron 6 PROYECCIONES[1], piezas de vídeo adquiridas por el banco. Esto ya es en sí un tema de reflexión. La imagen en movimiento no tiene una historia tan antigua como otros tipos de expresiones visuales. El museo cuenta con diversas salas que contienen obras de escultura y de pintura, en realidad bastante conservador, notablemente moderno.

La colección del museo es amplia y es sin duda un referente valioso para los estudiantes y amantes de las artes de la capital y del país. También es importante resaltar que estos espacios museales tienen una función pedagógica. No es inocente encontrar ciertas piezas de arte. Esto responde a tendencias de tipo estilísticas, políticas, religiosas, entre muchas otras razones, que han afectado las producciones culturales en cada momento de la historia. Esto quiere decir que los museos, todos, son responsables de influenciar la forma en la que leemos, accedemos y replicamos la historia. (Hablaremos de esto con más detalle en otros números)

Al entrar en esta muestra de videos del LABORATORIO, espacio para propuestas más experimentales, lo que encontramos son 6 piezas de video, todas a partir de grabaciones naturales (no animaciones ni efectos especiales) que intentan disparar en los espectadores alguna sensación. Las obras tienen ese tono, intentan movilizar lo sensible desde la contemplación, el incesante transcurrir del tiempo.

Las obras proyectadas son de Carlos Motta, Mario Opazo, Leone Moyano, Carlos Castro. La obra de Alberto Baraya se desarrolla en el Río, esta pieza llamó mi atención ya que la encuentro pertinente para el momento histórico del país. La coyuntura de una obra de arte en su espacio tiempo es una cualidad que destaco de los artistas. Sea cual sea su estética y tratamiento.

Baraya se ha acercado a las artes de una manera científica. Para el bicentenario de la muerte de Mutis realizó una expedición botánica en la que pudo hacer diferentes registros de la amplia gama natural de nuestro país. Sus trabajos no están determinados por la técnica, ya que pueden producirse mediante la fotografía, el vídeo, los dibujos y los moldes en látex u otros materiales. Lo que parece interesarle son las relaciones entre el territorio y sus habitantes, sus historias.

Para su expedición sobre el río Amazonas durante el año 2005 nos trae una pieza de vídeo que es altamente contemplativa. ¿Hace cuánto no vamos al rio? Baraya gana el premio Luis caballero en el año 2006 y se confirma como un artista maduro con un propósito en cumplimiento.

RÍO es una pieza que parte de los elementos esenciales. Del agua, de los indígenas, de las palabras, de la poesía. Es interesante como al ver una pieza artística uno puede llegar a pensar en tantas cosas. Una de ellas es la sensación de lejanía sobre nuestros paisajes, sobre nuestra cosmogonía. Tierras abrazadas por el fuego y los combates que siguen inexploradas por la mayoría de nosotros, pero no por los violentos, no por los enemigos de la paz.

 

Esta barrera que se ha levantado durante años de conflicto, que nos ha cegado ante el paisaje, es la que debemos seguir luchando por anular. Este río ha sonado durante décadas y nos alejado de nuestras raíces. El arte ha sido, en este caso, en portador de viejas noticias y de nuevos deseos de exploración.

Susan Sontag, teórica en fotografía, tiene la idea de que es el fotógrafo el médium por el cual podemos acceder a otros lugares, es un dispositivo de deseos. En este caso, Baraya nos permite antojarnos de país mediante su obra, sin filtrarse entre tonos dulzones ni catastróficos, solo nos pone en frente de un reflejo de su experiencia. Nos hace sentir la frescura del río y nos invita a conocerlo.

Creo que así es el arte, cuando lo toca a uno. Lo transporta a otras vidas y hace que uno quiera expandir la propia. Cuando el arte nos hace preguntas sobre el la historia, el mercado, la política, el amor. Cuando las preguntas están bien hechas pueden ser respondidas en cualquier momento y por cualquier persona.

 

Un fragmento del audio que acompaña el vídeo, dice así:

 

…Su pesadilla, nuestro sueño,

Sus monstruos nuestros ídolos,

Sus perversiones nuestras creencias,

Su historia nuestro calvario.

 

Nuestra tierra su tesoro

Mi voz mediada por la tuya.

 

Palabras impuestas sobre mis acciones

Tradiciones designadas como comportamientos.

 

Tus intereses reflejados en mi cuerpo

Soy una ficción inventada por ti.

 

Mírame a los ojos

¿Qué ves?

¿El caudal del río?

 

[1] http://www.banrepcultural.org/arco-madrid/6-proyecciones

FOTO 21 / Claudia Avila.